Los Abrazos del Pulpo

Sígueme

Título: Un bicho extraño.

Autores: Mon Daporta y Óscar Millán.

Editorial: Faktoria K.

Bienvenidos a la lectura circular, al yoyó de los libros… bienvenidos en fin, a una nueva rueda de diversión al calor de los libros y para leer en compañía, hasta el infinito… ¡y vuelta!

Mon Daporta y Óscar Villán hacen de este álbum un libro redondo, para disfrutar girando y marearnos leyendo. El autor, con un texto exquisito, cuidado, original y pegadizo, y el ilustrador, huyendo de toda ornamentación y dándole el protagonismo que se merece a nuestro bicho extraño, sobre fondo neutro.

Y es que este álbum que hoy os presentamos lo tiene todo para convertirse en el libro cabecera de nuestros pequeños lectores: ilustraciones sencillas y llamativas que van dando coherencia y protagonismo a la historia. El texto, rimado, rítmico y acumulativo para no perdernos detalle y seguir con el juego hasta la sorpresa final… y vuelta a empezar. La edición, de tapa y páginas duras, para aguantar las tarascadas y mala vida que el uso le va a dar, y la composición, que gira alrededor de toda la caja del texto y que lo hace bailar y, muy probablemente, marearnos debido a la gran cantidad de veces que vamos a leer y releer este cuento a nuestros pequeños.

Resulta que “Érase una vez un huevo, gordo arriba, abajo flaco… con los pies encima y un rabo largo y delgado…” y después llegan brazos y dedos y bigotes y ojos y orejas…¡ y un rayo! que desoreja, desmelena, desbigota, desnariza y desraba. Y volvemos a girar para darle una vuelta más. ¿Ratón? ¿huevo? ¡qué más da! Diversión, al fin y sin fin, que estamos en una noria de la lectura. Felices giros, felices lecturas, felices abrazos.


Sígueme

Título: Sin rumbo por el mundo, Catalina y el Oso.

Autora: Christiane Piepper.

Editorial: Kalandraka Editora.

¿Nos ponemos el chándal?… ¡que vamos a leer!

Jamás el viejo lema de “mens sana in corpore sano” estuvo más vigente que con el libro de Christane Pieper. Viendo este álbum nos damos cuenta de que, es verdad, leer cansa… y mucho. Porque para leer este libro, habéis leído bien al principio… nos vamos a poner el chándal, las zapatillas de deporte y las ganas de pasar un rato divertido: ¡que vamos a recorrer el mundo! Pero, además, lo vamos a recorrer saltando, cantando, rodando, a rastras, encogidos, retozando (atentos a alguna de las acepciones de este verbo) a la pata coja, a tres patas, a cuatro… ¿a cinco? anda ya.

En este cuento, autora e ilustradora coinciden en la misma persona, con lo cual los intereses a la hora de mostrar detalles en las ilustraciones y remarcar partes del texto son las mismas (cosa que no siempre es fácil) y hacen del álbum un todo compacto, con una ilustración detallista y detallada, que nos anticipa la próxima viñeta y nos recuerda a la anterior, para recorrer el mundo a saltos, recreándonos en cada una de las páginas y no perdiendo interés en cada detalle, y eso sí… ¡sin rumbo!

Y es que, con este libro-gimnasia, vamos a adentrarnos en un mundo de color y magia, pero con una idea muy clara en la cabeza: que vamos a conocer animales y lugares y costumbres de otros lugares, que vamos a pasar un rato agradable, que nos vamos a divertir, y que, si seguimos al píe de la letras las indicaciones de Catalina (y el oso) ¡vamos a sudar leyendo!

Palabrita del niño Jesús.

¿Quieres hacer gimnasia? pues pongámonos a leer, que Catalina… y el oso… y el mundo… nos esperan. Un libro para leer y disfrutar en compañía… y si es en multitud ¡mejor!

¡Felices lecturas. Abrazos felices!


Esconderse

Título: Esconderse en un rincón del mundo.

Autor: Jimmy Liao.

Editorial: Barbara Fiore Editora.

Vamos a permitirnos una licencia veraniega y ahora, aprovechando que los niños están en la piscina y no nos escuchan, os voy a hacer una confidencia, así… en voz baja: a los mayores… también nos gusta que nos regalen cuentos… y si nos los leen, mejor que mejor… y si la lectura es a la luz de esa Luna llena que hemos disfrutado este mes, ya ni os cuento.

He de confesaros que tenía ganas ya de recomendar en esta sección a alguno de estos autores para esos niños que estamos más cerca de los 88 que de los 8 años, cuentistas y cuentos dedicados a niños adultos, que nos regalan una sonrisa, nos hacen vulnerables y nos van a llegar tan adentro como cuanto les dejemos llegar. Autores-ilustradores-artistas como Shaun Tan, Germano Zullo, Elena Ferrándiz (tendremos oportunidad de verlos) o éste que nos ocupa, que nos dejan auténticas joyas para los sentidos, con pasaje introspectivo gratis y que nos van a remover ahí, en nuestra sensibilidad y nos van a dejar una sonrisa permanente que durará, al menos, durante todo un inmenso segundo.

¿Quién no ha querido alguna vez esconderse en un rincón cuando el mundo no funciona? Un rincón en el que sólo tenga cabida uno mismo y sus recuerdos y sus añoranzas y sus silencios y sus miedos… para vencerlos y volver a renacer y encontrar de nuevo nuestro lugar en el mundo. ¡Una puesta a punto para el corazón!

Y… os voy a contar otra confidencia, aprovechando que estamos en agosto y los niños están en la piscina y no nos escuchan: regalando este álbum, viene… sin coste adicional… un beso… o dos… o…

Felices lecturas veraniegas. ¡Felices abrazos!… o dos… o…


Sígueme

Título: ¡Sígueme! (una historia de amor que no tiene nada de raro.

Autores: José Campanari y Roger Olmos.

Editorial: OQO Editora.

Había una vez un elefante gordo y gris con lunares morados… ¡que no tenía nada de raro!

Había una vez una hormiga negra con cintura de avispa… ¡que no tenía nada de raro!

Había una vez un camino largo largo con horizonte al fondo… ¡que no tenía nada de raro!

Había una vez la historia de amor más bella jamás contada… ¡que tampoco tenía nada de raro!

Y es que tal vez se me note un poco… pero creo que éste es uno de mis álbumes “mucho más favoritos”. Si estuvieramos en la Abadia medieval de Melk y yo me llamara Guillermo de Baskerville y tuviera que salvar un puñado de libros del incendio que está arrasando la mejor biblioteca de la época… sin duda “¡Sígueme!” se encontraría entre los elegidos..

Inauguramos sección con este álbum: la de los “Se busca”… la de los carteles del Salvaje Oeste con foto de la cara y un montón de dólares como premio. Sección en la que incluiremos esos cuentos imprescindibles que, por extrañas razones, se dejan de publicar y tú, incauto, has regalado tu ejemplar pensando que ya comprarás uno mañana… y te has quedado sin él… y lo buscas desesperadamente… y ofreces recompensas… y con las recompensas tu colección de jóvenes castores… y hasta te planteas ir al fin del mundo a por el último ejemplar a la venta.

Pero hablemos un poco del libro: Campanari al texto… espectacular; Roger Olmos a la ilustración… sublime. El mejor traje para la mejor percha. Poco más se puede añadir. Un canto al amor, a la inocencia, a los sueños logrados, a la alegría… ¡a la vida!

Desde aquí hago una propuesta: un llamamiento general a la editorial OQO para pedir que reediten el álbum. El mundo no puede girar igual de feliz sin estas joyas.

Y yo, ni lento ni perezoso porque estoy muy contento, camino y camino y camino hasta llegar al horizonte… para declararte mi amor.

(Gracias Tamara por el viaje que me ahorraste a Lepe… a pesar de haberte pasado al lado oscuro de la fuerza).

Postdata de última hora: ¡nuestras plegarias han sido escuchadas! OQO acaba de anunciar la reedición del álbum de Campanari. ¡Reserva tu ejemplar antes de que vuelva a agotarse!


Un dedo al Año, Thule ediciones

Título: Un dedo al año.

Autoras: Montse Ganges e Imapla.

Editorial: Ediciones Thule.

Nos encontramos ante el ejemplo más claro de que estamos inmersos en una época de hiper-especialización. Al igual que nos especializamos y nos hacemos expertos en materias muy concretas de nuestros respectivos ámbitos, encontramos libros y publicaciones que se dedican a temas muy concretos y altamente especializados. Pues bien, el álbum de Montse Ganges podríamos decir que es el de la hiper-especialización de la literatura infantil, puesto que se ocupa de una materia muy concreta y altamente especializada, ya que únicamente “sirve” para el cuarto cumpleaños (o para aquellos que, como yo, empezamos a recuperar y revivir esas sensaciones, esos anhelos, esas vivencias que ya se nos van quedando un tanto –o cuarenta y tantos- lejanas en el tiempo).

Ah… pero eso sí: si tenéis un hijo, sobrino, nieto, primo, vecino, amigo, conocido o similar que vaya a cumplir cuatro años… no lo dudéis ni un segundo: Un dedo al año es vuestro regalo. Yo he tenido esa suerte con mi hijo este año… y desde entonces, es un no parar de baile de dedos.

Y es que la protagonista de nuestra historia de hoy es una niña que mañana cumplirá cuatro años… ¿o es su insomnio? ¿o es la emoción de la víspera de su cuarto cumpleaños? ¿o son los dedos de su mano que pelean? Bueno, lo cierto es que no se puede dormir porque sus dedos están discutiendo acaloradamente sobre un problema de difícil solución: ¿qué dedo será el “sacrificado” a partir de mañana y será el único que no se levante cuando le pregunten su edad?

A partir de ahí, el enredo, la diversión y la sorpresa están garantizados hasta la solución final con abuela incluida. Una delicia y un derroche de imaginación y magia, con ilustraciones sencillas y de colores limpios que bailan al son del texto.

Sorpresa final que, por supuesto, no os voy a desvelar aquí. Si queréis conocer la ingeniosa respuesta que da nuestra anónima protagonista… os aconsejo que volváis a revivir los cuatro años que tuvisteis..

Felices lecturas, felices abrazos.


El león que no sabía escribir

Título: El león que no sabía escribir.

Autoras: Martin Baltscheit.

Editorial: Lóguez Ediciones.

El león estaba tan a gusto en su trono, podía rugir y enseñar los dientes y no necesitaba nada más… pero no sabía escribir.

Cuántas veces nos complacemos en nuestra propia existencia, enseñando los dientes y rugiendo en nuestro trono… y no nos damos cuenta de que no conocemos las cosas esenciales de la vida, las que realmente importan. Hasta que llega algo… o alguien que nos hace despertar y darnos de bruces con nuestra propia autosatisfacción.

Y será entonces cuando descubriremos tres cosas:

La primera, que todo el entorno en el que nos movemos a diario y en el que nos sentimos a salvo, que toda la seguridad de la que hacemos gala en el dominio de lo cotidiano, todo eso… se tambalea y se convierte en castillo de naipes cuando nos tocan ahí adentro, en los sentimientos.
La segunda, que siempre hacen falta los amigos, ésos que se van a esforzar en ayudarnos y que siempre van a estar ahí para echarnos una mano… aunque sea del revés: que cuando nuestro amigo el escarabajo pelotero perfuma una carta de amor no es para perjudicarnos. Y que no todos damos la misma importancia a las mismas cosas ni tenemos los mismos gustos ni los mismos tesoros.
Y la tercera, que el camino que se recorre para mejorar… seguro que merece la pena… y más si se hace en compañía.

Porque, tal vez, no necesitemos mucho para ser felices: conocernos, estar juntos, holgazanear bajo un árbol y mirar juntos el cielo al anochecer, ¿suena bien, verdad?. Pues para eso, como para todo en este mundo, hay que empezar por el principio: por la A… de Amor.

Felices lecturas, felices abrazos.


Camuñas

Título: Camuñas.

Autoras: Margarita del Mazo y Charlotte Pardi.

Editorial: OQO Editora.

He de confesaros que he dudado mucho en poner, como hago en todas las reseñas, una foto de la cubierta de este álbum. Y es que quería que experimentarais la atracción, el magnetismo que esta ilustración provoca nada más entrar en la librería; cómo este monstruo de aspecto terriblemente bonachón te está diciendo con esos ojos “rojos y saltones”, desde el fondo de la estantería: “ven, cógeme y léeme”.

Porque si hay tres motivos por las que un cuento infantil se convierte en un Cuento Infantil… éste, las tiene todas. La ilustración, con ese brujo con cara de huraño simpático, esos dientes desdentados, esas uñas desuñadas, esa nariz verrugosa y esos ojos atrayentes, llenan la estancia de fuerza y focalizan el interés; el texto, rimado, repetitivo, y sobre todo, divertidísimo, hará las delicias de los pequeños lectores; y el final, sorprendente y cariñoso, como no puede ser de otra forma… y que sí, nos va a dejar una sonrisa en la cara… y no, no nos va a dejar indiferentes.

Pues bien, os presento a Camuñas “¿no le ves las uñas?”, un brujo con trastorno de personalidad que lo que más le gusta en este mundo son los niños. Hasta que se topa con Blanca, la horma de su zapato y que le va a poner los puntos sobre las íes. Desde ese momento el cuento se convierte en un diálogo disparatado y desternillante hasta llegar a la traca final… fenomenal y con consejo de regalo. Todo un lujo de lectura.

Y es que con este álbum Margarita del Mazo, siguiendo el hilo de Pablo Albo y su personal versión del Tragaldabas, le da una vuelta de tuerca a los cuentos de ogros asustadores de niños de nuestro folklore… y de nuestra infancia, como el Hombre del saco, el Sacamantecas, el Papón, etc., y los convierte en una fiesta de la lectura y en un placer para disfrutar en compañía.

Y nada más, aquí os dejo con el tío Camuñas… ¿o era el brujo Pirujo? Madre mía que lío. Feliz lectura, felices abrazos.


Camuñas

Título: Lobo grande & lobo pequeño.

Autores: Nadine Brun-Cosme y Olivier Tallec.

Editorial: Jaguar.

Es cierto: estamos cómodos en nuestros castillos de naipes, seguros de nosotros mismos y de nuestra propia existencia, creemos tenerlo todo y no necesitar a nada ni a nadie. Somos unos verdaderos lobos grandes y autosuficientes… ¡y lo tenemos todo! 

Hasta que una ráfaga de viento, una ligerísima ráfaga de viento se convierte en un tsunami que desmorona castillos, existencias… y seguridades, y pone patas arriba todas nuestras realidades. Y es que lobo grande vivía solo bajo su árbol y estaba satisfecho con su existencia diaria: hacía ejercicio, desayunaba, daba largos paseos y tenía su manta de hojas para las noches frescas ¿qué más podía desear?… pues tal vez sí que podía desear algo más, algo que hasta que no desparece no sabe cuánto lo echa en falta y cuánto lo necesita, algo que de tan diminuto como es se cuela por entre las rendijas de su corazón y se convierte en el motor de su propia existencia, existencia que… cuando vuelve de nuevo la soledad, se convierte en un gran vacío, en un agujero negro que todo lo invade ¿será tal vez que no somos tan autosuficientes como creemos y que nuestra vida es mucho más plena si tenemos un amigo con quien compartirla?

Pues de eso es de lo que nos habla este álbum: de desayunos, ejercicios, paseos, mantas de hojas y, claro está, de tener con quien compartirlas, que la vida… así… compartida… está mucho más sabrosa.

Pero no adelantemos acontecimientos, que lobo grande acaba de divisar un punto, un pequeño punto que se acerca…

Y un apunte final: no os perdáis la ilustración del reencuentro, una delicia de corazón desbocado. Feliz lectura… mejor si es compartida. 


De verdad que no podía de Gabriela Keselman

Título: Mis Aventuras.

Autora: Patricia Carcelén Marco.

Editorial: Ediciones QvE.

Tenía yo a mi hijo pequeño en un erre que erre constante: “papá, cuéntame el cuento de Caperucita, anda… cuéntamelo”; y yo, para los que no me conozcan, que no congenio demasiado con los cuentos tradicionales, me hacía bastante el remolón y daba largas y más largas… hasta que cayó en mis manos el álbum de Patricia Carcelén, que me solucionó la papeleta y cerré, con nota, el expediente.

Porque aquí tenemos la versión 2.0 de la “Caperucita” de los hermanos Grimm, quitándole toda la trama dramática y un tanto cruel que la historia tradicional ya de por sí tiene y añadiéndole muchas notas de humor y adaptando el cuento a nuestros lectores de hoy. Y es que la historia resulta bastante fiel al cuento original: lobo aparece… pero de peluche; cazador aparece… pero con balas de fogueo; y niña aparece… pero como protagonista y autora del diario que refleja la historia, con explicaciones de la situación/problema, de los resultados/soluciones obtenidos y de los estados de ánimo resultantes.

Pero además del texto, el álbum de Patricia Carcelén cuenta con otra gran ventaja: las ilustraciones, creadas por ella misma, son frescas y divertidas, que bailan en consonancia con el texto, y que recuerdan a los recortables de vestiditos de mi época (que uno ya va peinando canas). Un lujo para perderse en cada detalle.

En definitiva, un cuento de los de siempre contado como nunca. ¿Alguien se atreve con Blancanieves?


De verdad que no podía de Gabriela Keselman

Título: El pollo Pepe.

Autor: Nick Denchfield y Ant Parker.

Editorial: Ediciones SM.

Si hace un tiempo hablábamos del “Abezoo” como el jefe del clan de los Incombustibles en nuestra hipotética Escocia medieval, en “El pollo Pepe” tenemos a su lugarteniente, al otro gran dinosaurio de las bibliotecas y librerías del mundo. El teniente general de los top ten de los cuentos. Un clásico que no debería faltar en “El rincón del lector” de nuestros hijos. Otra fiesta de la lectura.

La primera vez que conté El pollo Pepe fue a mi hijo mayor… y chicos, ver la cara de asombro absoluta con cada página, los gestos de sorpresa y admiración que se le escapaban con cada ilustración (como cuando el mago saca una paloma de un pañuelo)… eso sí que es un regalo.

Y es que “El pollo Pepe” es un placer para los sentidos, un libro con solapas que hará las delicias de los más pequeños y disfrutar a los más grandes; un cuento que se deja contar, que se saborea y que se disfruta en compañía, porque si “El pollo Pepe” come mucho y bien para hacerse grande… ¿cómo será su mamá?

El texto breve pero con sentido, para dar coherencia a la trama; las ilustraciones sencillas a toda página, para reforzar la historia; los colores puros y el trazo simple, para hacerse más cercano y limpio; las páginas desplegables, para aportar la sorpresa y remarcar la historia; y el formato duro, para aguantar la mala vida de las muchas lecturas que seguro va a tener… hacen de El pollo Pepe un imprescindible en nuestra pequeteca.

Tan solo un apunte final a modo de lamento: cuando llegó la hora de contar “El pollo Pepe” a mi hijo pequeño, su madre no quiso perderse ese momento iniciático y me vi en la obligación de echar a suertes quién de los dos era el primero en contárselo… ¡salieron pares!.


De verdad que no podía de Gabriela Keselman

Título: Un libro.

Autor: Hervé Tullet.

Editorial: Kókinos.

Nos adentramos con este libro, de título original donde los haya, en una nueva dimensión de la lectura: la del libro-juego, el libro como diversión pura, la lectura como fiesta. El Juegos reunidos Jeyper de los libros, el cuento de lectura colectiva para que toda la familia se divierta y pase un gran rato leyendo… y en voz alta.

Y es que Hervé Tullet en este cuento profundiza en lo que ya asomaba en sus anteriores libros (Juego de los gusidedos, Juego en la oscuridad, Turlututú, etcétera): en la lectura como fuente de diversión, trabajar seriamente un libro para convertirlo en juego que entretiene, que alegra, que divierte… y que asombra.

Vaya que si asombra. Yo he tenido la oportunidad de contarlo y ver las caras de sorpresa y de alegría disparada que provoca este cuento es una sensación maravillosa. Y es que tocar, agitar, soplar, aplaudir son acciones tan alejadas de la lectura que sorprende verlas unidas y jugando con las letras, haciéndonos partícipes de una fiesta de la lectura con traca final.

Puro espectáculo.

Y es que la trama no puede ser más simple: un punto, un diminuto punto amarillo que baila, se multiplica, gira, se apaga, renace, se agranda, se agranda más, se agranda mucho más, hasta volver a ser el de antes y empezar de nuevo. Juego infinito, diversión sin límites… que la fiesta de la lectura ha empezado.

Leamos, soplemos, bailemos, aplaudamos, riamos y sorprendámonos con este libro, ¡que la diversión ha comenzado! ¿volvemos a empezar?

Ah, y una advertencia como consejo: si lo que buscáis es un libro para relajarse antes de ir a dormir… probad con una nana.

Feliz lectura, feliz diversión.


De verdad que no podía de Gabriela Keselman

Título: La gran fábrica de las palabras.

Autoras: Agnés de Lestrade/Valeria Docampo.

Editorial: Sleepyslaps.

Cereza… polvo… silla.

Pocas veces hemos visto cómo tres palabras tan inconexas entre sí pueden llenarse de contenido, dar cabida a tantas emociones y rebosar una historia de vida y sentimientos.

Pero el caso es que Diego (el protagonista de nuestra historia) está enamorado de su vecina… ¡y no se lo puede decir!. Y no es porque le sobre timidez o le falte valor, no… es porque viven en el país donde se fabrican las palabras. Y, paradójicamente, en el país donde se fabrican todas las palabras, hablar cuesta dinero… y mucho. Sí, esas palabras que nosotros a veces malgastamos, donde vive Diego hay que pagar por ellas, o rebuscarlas en la basura, o capturar las que se escapan por entre las chimeneas de la gran fábrica. Existen palabras baratas y existen caras: las baratas no suelen decir mucho y las caras suelen ser muy caras, por escasas y valiosas.

Y las que quiere pronunciar Diego a Aura (que es así como se llama la otra protagonista de nuestra historia) son valiosas, muy valiosas… y por tanto caras, muy caras… demasiado para el bolsillo de Diego, o para su destreza con el cazamariposas (que es con lo que caza las palabras que se escapan por entre las rendijas de la fábrica). Y es aquí, con Diego soñando y Aura esperando, donde hace su aparición Óscar, el último protagonista de la historia y el tercero en discordia. Porque Óscar, además de estar también enamorado de Aura, es rico… tan rico que puede hablar sin límite y poner en su boca todo lo que Diego desea y no puede. Y Diego, abrumado (¿vencido?) se retira… pero no se resigna, y su cazamariposas hoy le ha regalado tres palabras, tres palabras inconexas y sin sentido entre sí que susurra al viento… ¡y dan en la diana!

Aún hay otra palabra, una más… pero ésa la dejamos para cuando leáis el cuento completo.

Una historia imaginada que nos invita a reflexionar sobre el valor de las palabras, haz la prueba: ¿cuándo fue la última vez que dijiste perdón? ¿o gracias? ¿o amigo? ¿o te quiero?

¡Lo mismo no es tan caro como crees!


De verdad que no podía de Gabriela Keselman

Título: Un poco perdido.

Autor: Chris Haughton.

Editorial: Milrazones.

Érase una vez un búho metido en problemas, érase una vez un búho que se durmió donde no debía dormir y acabó donde no debía acabar. Érase una vez unos amigos que te encuentras por el camino, cuando parece que todo está perdido y, tal vez no van a dar con la solución a tus problemas a la primera… o no se van a convertir en el Sherlock Holmes del año… pero que van a estar siempre a tu lado y te van a descubrir un valor fundamental (tal vez por lo escaso): el de la amistad.

Chris Haughton dijo que lo que quería con este álbum era enseñar a los animales y sus características singulares a partir de un pequeño suceso accidental. Sí, eso lo ha conseguido; pero también ha conseguido mostrarnos el valor de la amistad, de saberse querido y arropado, de tener un apoyo que lo mismo no va a solucionar nuestros problemas, pero va a estar siempre ahí para que se los contemos. También nos daremos cuenta de lo frágiles que pueden llegar a ser nuestros cimientos: basta un ligero vaivén para que toda la base en la que se encuentra nuestra “solidez” se tambalee y nos encontremos sumidos en la inseguridad. Y nos va a enseñar además lo distintas que son las percepciones que cada uno tiene de su mundo y sus verdades y cómo las extrapolamos a las nuestras (“mi mamá tiene los ojos grandes” dice el pequeño búho… y su amiga la ardilla le lleva hasta la rana pensando que lo ha entendido perfectamente).

Porque, como dice en el prólogo: “No sabemos apreciar lo que tenemos hasta que lo hemos perdido”. Aunque… los reencuentros tienen su punto ¿verdad?

Y con la lección aprendida… ¿seremos capaces de tropezar dos veces en la misma piedra?


De verdad que no podía de Gabriela Keselman

Título: De verdad que no podía.

Autor: Gabriela Keselman – Noemí Villamuza.

Editorial: Kókinos.

Retomamos con este álbum el tema de los miedos nocturnos (y no solo infantiles)… y es que los terrores (infundados o no) a la noche y a sus acompañantes siempre han dado rienda suelta a la fantasía, y por tanto a la literatura, de autores e ilustradores.

En el cuento que nos ocupa hoy, es Gabriela Keselman la que pone el texto… poético, imaginativo y fantasioso, y Noemí Villamuza la que lo ilustra, a página entera, centrado o arrimado a una esquina… pero siempre, siempre en consonancia con el texto y bailando juntos, algo que parece tan simple y sencillo y que, sin embargo, no es fácil de ver en los álbumes infantiles.

Y es que nuestro amigo Marc quería dormir… de verdad que quería, pero no podía… de verdad que no podía. Así empieza nuestro cuento y a partir de ahí es su madre (sí, hoy le toca a la madre ser la heroína de nuestra historia) la que se inventa mil y una soluciones disparatadas, rocambolescas y sorprendentes para ahuyentar sus miedos y poder así, por fin, dormir tranquilos. Y con cada miedo, con cada solución, el enredo y la diversión van en aumento hasta la gran traca final, esto es, el silencio… porque sshhiii, el niño se ha dormido. Y es que, aunque os haya contado el final del cuento (si hubiera sido una novela de suspense me hubierais matado, seguro), lo esencial de la historia no es el qué ha ocurrido, sino el cómo se ha producido… y es que, como casi todo en la vida, las soluciones más simples suelen ser las que resultan más eficaces. O como dijo el sabio: “jamás la tecnología podrá dar el calor de un abrazo”.

Y es que Marc quería quedarse despierto y contarle todos sus miedos y temores a su madre, de verdad que quería… pero no podía, de verdad que no podía.

Por cierto, ¿habéis probado a escribirle una carta a la Luna? me han dicho que las responde todas.

¡Feliz lectura!


YoTítulo: Yo.

Autor: Philip Waechter.

Editorial: Lóguez.

Otro álbum que, por derecho propio, también forma parte de nuestro clan de Incombustibles, imprescindible del fondo de armario de nuestra pequeteca (recuerda: de los 2 a los 102 años).

Yo… me gusto”. Pocas veces nos hemos encontrado un cuento con un principio tan directo, descarado y nítido como éste. Y es que el oso protagonista de nuestra historia es así: glotón y pendenciero (otro día hablaremos de esto), optimista y que irradia cariño por los cuatro costados.

Porque nuestro oso, Yo, celebra como triunfos cada episodio cotidiano de la vida, convierte en una lección avanzada de idiomas el ir a comprar el pan, en una fiesta pasear por la ciudad y en una algarabía una fiesta. Y nos damos cuenta que con cada página que pasamos queremos más y más a ese bravucón que, aunque vaya sin rumbo por el mundo (también tendremos ocasión de hablar de esto otro día), celebra la vida como lo que es, como un regalo que hay que disfrutarlo en cada momento.

Pero este cuento nos habla de algo más: del apoyo que todos necesitamos, a veces, para seguir andando; de esa persona que, podemos estar sin ver el tiempo que queramos, pero que sabemos que siempre… siempre va a estar ahí para cuando la necesitemos, para levantarnos en nuestras horas bajas y para quitarnos un poco de carga cuando el mundo se nos hace demasiado pesado. Ese amigo, ese familiar, ese amor que estará siempre con la palmadita en la espalda para levantarnos el ánimo, con el abrazo reconfortante y calentito preparado y que va a recorrer el camino con nosotros con tal que se lo pidamos… sin exigir nada a cambio.

¿Será ése el verdadero sentido de la amistad? pues si tienes uno de esos: corre… corre… y corre… hacia él!


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Título: “Yo mataré MONSTRUOS por ti

Autor: Santi Balmes.

Ilustradora: Lyona.

Editorial: El Principal de los Libros.

Euq etnavel al onam leuqa euq on ayah oditnes odeim la esretem ne al amac anugla ehcon. O lo que es lo mismo: Que levante la mano aquel que no haya sentido miedo al meterse en la cama alguna noche… o al silencio que retumba y pesa, cuando todos (hasta la tele) se han dormido ya y dos ojos no son suficientes para abarcar todos nuestros temores a una habitación demasiado oscura… o a una cama demasiado grande… o a una casa demasiado vacía… al sentimiento en fin de abandono y desamparo que nos atenaza el corazón cuando nos sentimos solos… y vulnerables.

Pues bien, este álbum trata precisamente de eso, de eliminar esos miedos de nuestra mente porque, precisamente, únicamente están ahí… en nuestro interior. De cómo una palmadita en el hombro, o un empujón, o una caricia, nos puede hacer ver la realidad con otros ojos y que siempre es bueno ponerse en la piel de la otra persona para tratar de ver sus sentimientos y sus miedos, que también los tiene.

Esto es lo que hicieron las protagonistas de nuestro cuento: conocer sus miedos precisamente para enfrentarse a ellos y vencerlos. Dos mundos paralelos: el de los humanos y el de los monstruos tan lejanos el uno del otro, tan desconocidos y tan temidos el uno para el otro que una noche… tan solo con estirar el brazo es suficiente para…

Y si no, siempre podréis llamar a papá. Por cierto ¿habéis pensado alguna vez cómo se dice vuestro nombre al revés?

afuera llovía


 

AbezooEmpezamos esta nueva sección con un álbum, qué digo un álbum, el nuevo catecismo del padre ejemplar, la cartilla Rubio del siglo XXI, un imprescindible para el fondo de armario de cualquier pequeteca, la almohada que todo niño debería tener en su cama.

Pues bien, si estuviéramos en la Escocia medieval, el Abezoo sería el jefe del clan de los Incombustibles. Esta saga de privilegiados está compuesta por todos aquellos libros que sobreviven contra viento y marea a modas editoriales y magos de paso. Y de hecho, la primera edición del Abezoo data, ni más ni menos, que de 2005: ocho años en el escaparate de las librerías, el dinosaurio de los libros.

Pero es que este álbum lo tiene todo para mantenerse en esa posición privilegiada: el texto de Carlos Reviejo, cuidado y divertido; Javier Aramburu y sus ilustraciones, totalmente integradas, parecen bailar y dar vida a las poesías; y el formato, grande y de tapa dura, para no perder detalle y aguantar las estocadas y “la mala vida” que el uso le va a dar.

Lo dicho, dime una letra y te cuento un animal, dame un animal y te regalo una poesía, y sabremos porqué la iguana es feliz, cómo se cura a una jirafa el dolor de muelas, en qué gasta su tiempo el ciempiés, qué es lo primero que hace el lirón nada más levantarse, para qué usa su trompa el elefante o qué hace una princesa raptando a un dragón (del revés).

Pero ¿existirían los wombat en 2005?


Los abrazos del pulpo

LOS ABRAZOS DEL PULPO

Con este nombre damos a conocer una nueva sección en Taiga: la de las recomendaciones de lectura para el público infantil (esto es, los que van de los 2 a los 102 años).

Abrazos porque es lo que pretendemos regalar con estos álbumes: abrazos de colores, de aromas, de ilusiones, de amores, amistad, imaginación, risas, sonrisas, preguntas (algunas incómodas) y sueños, sobre todo sueños.

Abrazos… los que recibimos al leerlos, cuando los leemos a solas o en compañía, en voz baja o cantando, a la luz del sol o en tinieblas (que también los habrá), cuando nos remuevan por dentro o nos roben una sonrisa.

Y más abrazos, los que nos darán esos ojos de plato que nos escuchan todas las noches antes de dormirse, o los que recibimos en la distancia a través de la imaginación y nos dejan con el corazón al galope y la respiración contenida (por la emoción espero, que no por la fuerza).

Por eso del pulpo, porque nos van a hacer falta por lo menos ocho brazos para repartir y recibir tantos abrazos que van a ir apareciendo regularmente en esta nueva sección.

Espero que os guste. Y eso, un abrazo… u ocho.

El responsable de esta sección y todas las recomendaciones infantiles es Jesús Espliego, uno de nuestros “cuentistas” favoritos, así que las felicitaciones por esta nueva criatura son para él.

16 pensamientos sobre “Los Abrazos del Pulpo”

  1. Maravillosa sección para hacernos llegar recomendaciones de libros para los que en algunas ocasiones nos vemos un poco perdidos. Desde qué os sigo y hace ya unos cuantos años de ello, no dejáis de sorprenderme, seguir siempre así. Con cariño una fan vuestra

    • Jesús dijo:

      Gracias Esther: precisamente ése es uno de nuestros objetivos, intentar rescatar esos álbumes que nos gustan de entre la marabunta de títulos con la que nos “bombardean” las editoriales. EL otro objetivo es leer y participar en la diversión y la fiesta de la lectura.
      Un abrazo

  2. Cristina dijo:

    me gusta mucho esta sección, pero lo que me gustaría es que pusierais la edad para la que está indicado el libro.

    • Muchas gracias Cristina. Intentaremos acotar el rango de edades para las próximas recomendaciones, aunque te aseguro que no va a ser nada fácil: yo tengo 43 y ¡me gustan todos!
      Feliz lecturas

  3. ¡Me encanta la sección! Y me encantan los libreros como vosotros: que leen, recomiendan y transmiten el gusto por la lectura. Gracias

    • Gracias Rocío:
      Es lo que tienen estos libreros: ¡que se nota que les gusta su trabajo! y eso lo transmiten y da gusto trabajar con ellos.
      Feliz Navidad y feliz lectura

  4. Esther dijo:

    Magnifica sección para conocer esos imprescimdibles de la literatura infantil. Y magnífico comentarista

    • Jesús dijo:

      Gracias Esther!
      El trabajo es duro porque hay mucha actividad editorial en la literatura infantil… pero como dice el refrán “sarna con gusto no pica”. Aunque ya me gustaría a mí en mis tiempos tener esa oferta tan variada de títulos.

  5. Es muy bonito pensar que nuestros pequeños tambien necesitan de los libros, son imprescindible para su cabecita.
    Soy una mama, que me encanta leer con mis hijos, tengo todo lo que habeis recomendado, Geniales!!!!
    Gracias Taiga

    • Jesús dijo:

      Es genial, Ana… a mí me encanta leer con los míos y ver sus caras y sus preferencias y sus comentarios, y ver cómo se van aprendiendo de memoria esos cuentos que les contamos cada noche y cómo los van haciendo suyos.
      Pero sobre todo, creo que lo que hace especiales a estos libros es que tienen tantas lecturas como lectores y que con cada re-lectura recibiremos un abrazo distinto… como niños que somos hasta los 102 años. Seguro!
      Un abrazo

  6. Gruxen dijo:

    Qué bien, una idea estupenda! Me encanta, pienso seguiros :) Ocho abrazos van!

    • Jesús dijo:

      Gracias Gruxen. Será todo un placer dar, y sobre todo recibir, abrazos…
      Y si son de ocho en ocho “mucho más mejor”.
      Abrazos… a pares!
      Jesús

  7. Ángeles Rodríguez Pantoja dijo:

    Me parece muy buena esta sección. Despejada y clarita. Puedo consultar los libros de esta librería que me gusta, pero no tengo apenas tiempo para acercarme. Así que ella se acerca a mí.

    • Jesús dijo:

      Muchas gracias, Ángeles.
      Precisamente es eso lo que pretendemos con esta nueva sección: acercar un poquito los libros a la gente y hacer una pequeña “selección” entre la gran cantidad de obras que se editan, intentando fijarnos en aspectos técnicos y de calidad de los textos, aunque el criterio “facebook” (me gusta/no me gusta) también es importante.
      Un abrazo

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