Etiquetas

, ,

Erskine Caldwell constituye uno de esos casos, tan numerosos por desgracia, de autores que han sido olvidados por gran parte del público a pesar de haber sido considerado en su tiempo entre los autores mejor valorados (y más vendidos). Nacido en los White Oak (Georgia) en 1903, manifestó siempre su preocupación por las condiciones de vida de lo que se denominó la “basura blanca”, personas con una moral destruida por la pobreza, los prejuicios y la deseperación.

La editorial Navona, que está recuperando toda su obra (esta misma semana publica otro de sus títulos), editó hace un par de años la que, a nuestro parecer, es la mejor obra de Caldwell: “La Parcela de Dios” en la que la fiebre del oro se adueñaba de la personalidad y de la vida de Ty Ty Walden y su familia. Un libro que fue prohibido en el momento de su publicación y que supuso que su autor fuera arrestado por propagar una inmoralidad impropia del estilo de vida americano.

En “Tierra Trágica”, la novela que os queremos recomendar ahora, nos narra la estrambótica vida de la familia Douthit, atrapada en Pobre Chico, un pueblo irreal creado para los trabajadores de la fábrica de pólvora. Al cerrar esta, las vidas de Spence, el padre holgazán de mente infantil y un poco estúpida, y su esposa Maud, alcohólica y amargada, quedan atrapadas y se debaten entre la necesidad de volver a su tierra natal y la incapacidad absoluta para tomar decisión alguna.

Con un estilo narrativo sencillo, un humor afilado, unos personajes maravillosamente retratados y una carga enorme de tragedia, la novela denuncia de un modo amargo la situación de las clases más desprotegidas del sur de los Estados Unidos: los campesinos, los pobres, las mujeres y los negros. Una obra magistral que, a pesar de las distancias, nos resulta enormemente actual y cercana.

Anuncios