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Como muchos de vosotros sabréis, el próximo sábado 20 de abril, con motivo de la cercanía de la celebración del Día del Libro, la Librería Taiga y la empresa de Deporte, Ocio y Aventura Anticiclón hemos organizado la 1ª Carrera Popular y Solidaria “Dia del Libro Taiga – Anticiclón”.

´1ª Carrera Popular del Día del Libro

Se trata de una carrera con distintas categorías en la que pueden participar desde los más pequeños a los más mayores.

La soledad del corredor de fondoCon este motivo, esta semana queremos recomendaros una joya literaria felizmente recuperada por la editorial Impedimenta; una obra que, a pesar de haber sido escrita a finales de los cincuenta, resulta sorprendentemente actual. Hablamos del libro “La soledad del corredor de fondo“, escrita por el británico Alan Sillitoe durante los años que vivió en España. Se trata de una recopilación de relatos que Sillitoe, como miembro del grupo Jóvenes cabreados, escribió para manifestar su contundente rechazo a los derroteros que la política y la literatura británica estaban tomando tras la victoria aliada en la  Segunda Guerra Mundial.

Los prejuicios, la lucha de clases, la inevitabilidad de la delincuencia o las terribles consecuencias de la industrialización más brutal son los temas que podemos encontrar en estos relatos escritos de un modo admirable por un autor que, como sus personajes, quiso rebelarse ante la realidad que le tocó vivir convirtiéndose casi en lo que hoy conoceríamos por un joven antisistema. Como dice el escritor Kiko Amat en el acertado prólogo que abre esta edición, los protagonistas de estos relatos son punks, skins y sans culottes, más dados a la patada y la farra que al orden democrático establecido.

Pero de entre los 9 relatos que componen el libro, es el primero, el que da título a la obra, el que más nos ha apasionado y más tiene que ver con el tema con el que comenzamos esta recomendación: correr. En La soledad del corredor de fondo encontramos al joven Colin Smith, internado en un reformatorio tras ser detenido por robar en una panadería, que en el mundo represor del reformatorio conoce un asomo de libertad al descubrir la pasión por correr. Cuando el director del reformatorio toma a Colin como bandera de su “maravillosa” gestión y lo presenta a los campeonatos intercentros, Colin le sigue la corriente, corre como un auténtico campeón, pero se guarda un as en la manga para conseguir mantener intactos sus principios y no doblegar su espíritu rebelde a cambio de unos beneficios que seguramente acabarían con su libertad interior.

Unos enormes relatos construidos con una perfecta estructura narrativa, cargados de emoción y de reivindicación que muy bien podrían haber sido escritos hoy en día a raíz de los indignantes momentos que estamos viviendo en nuestro país y en nuestro continente. Hagamos como Colin y salgamos a correr, démonos la libertad para soñar de quien elige su ritmo, su recorrido y su tiempo y decide no cambiarla por la torpe necesidad de ganar.

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